Britney Spears presenta su quinto álbum “Blackout” tras tres años ausente de los escenarios.
“It’s Britney, b****” (es Britney, perra) pronuncia la princesa del pop caída en desgracia para abrir su altamente esperado LP, como si no supiéramos quien es o donde ha estado en los últimos tres años.
“Blackout” (Apagón) es presentado tras meses de especulación acerca de Spears y una presentación deplorable en los MTV Video Music Awards 2007, dejando como resultado, contradictoriamente, un disco con buena recepción y mostrando un aire electrónico que caracteriza a Spears desde su cuarto lanzamiento “In the Zone”, en 2003. El titulo del álbum es una fiel burla a todo lo acontecido en la vida personal de la cantante estadounidense que ahora intenta redimir su carrera.
Irónicamente, el primer sencillo presentado por Spears “Gimme More” alcanzó la posición 3 en la Billboard norteamericana, dejando callados a uno cuantos detractores, que aseguraban que el track no llegaría muy lejos, sabiendo que una semana antes apenas llegaba al lugar 68 de la lista. Meses después, la “Legendaria Señorita Britney Spears” como declama Danja, productor del CD, lanza a nivel mundial “Blackout”, el 30 de octubre, recibiendo buenas criticas y creando un hito para las ventas de Britney; se convirtió en el primer álbum de Spears en no debutar en el primer lugar, como sus cuatro materiales anteriores.
“Blackout” registró cerca de 290.000 ventas en la primera semana, llevándolo al lugar 2 de la cartelera, y derrotado por la incomparable banda The Eagles que logró un envidiable primer lugar con “Long Road Out of Eden”. Sin embargo, las críticas siguen siendo favorables para Britney, a pesar de que su vida personal parezca ir en sentido contrario. El álbum cuenta con la producción de Danja, mano derecha de Timbaland, en canciones como “Gimme More” y la seductora “Get Naked (I Got a Plan)”.
“Blackout” carece de cualquier balada sentimentaloide que haga recordar a la chica que interpretaba en el 2004 “Everytime”. Esta vez el tema fiestero que ha rodeado la vida de Spears en los últimos años es la premisa central del CD, cargado de ritmos electrónicos y desprendidos de cualquier preocupación de una vida cotidiana a la que se enfrente la estrella pop de 25 años, que proclama ser “La Señora ‘Oh por Dios, esa Britney es una sinvergüenza’”, en la exquisita oda dedicada a sus detractores, la mencionada “Piece of Me”, que se supone sería su segundo sencillo.
El disco no decepciona a los fans, pero tampoco les recuerda a la niña que amaron en 1998, vestida de colegiala inocente, aunque aun reconocible en canciones dignas de Britney como “Toy Soldier” o la excelente pieza musical “Hot As Ice”, producida por T-Pain. En resumen, el material presentado por Britney es bueno, aunque carezca de madurez vocal de la que muchos esperan desde “…Baby One More Time” y cierra con un single pegajoso producido por el magnifico Pharrel Williams (recordado por The Neptunes y colaboraciones con Gwen Stefani) titulado “Why Should I Be Sad”, un reclamo y un adiós a su ex esposo, Kevin Federline, tras lo que muchos le llamaron “La Edad Media de Britney”.
12 temas deleitables, un disco con geniales matices, una vida un poco desastrosa. Eso deja el 2007 para la princesa del pop que intenta retomar su puesto después de una avalancha de karma mediático ¿Volverá Britney al lugar que un día tuvo en medio de la fría industria? Solo el tiempo se encargará de develar la respuesta a los fanáticos y críticos, pendientes del siguiente paso en la saga en la que Britney ha convertido su vida.
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